La carretera de los sueños rotos

18/09/2012

Opinión

Benetússer ha sido desde la antigüedad un enclave estratégico en el comercio. El Camí Nou, conocido por todos como “la carretera”, formó parte durante la dominación romana de la Vía Augusta, uno de los canales de comunicación y comercio más importantes entre las ciudades y provincias del Mediterráneo. Tuvieron que pasar más de 2000 años para que Benetússer encontrara la palanca de crecimiento hasta convertirse en lo que es hoy en día. Durante la década de los 60 del pasado siglo se instalaron en Benetússer un gran número de industrias en la que predominaba la del mueble. Nuestro pueblo llegó incluso a formar parte de aquel reclamo comercial al que se llamó Triángulo del Mueble que formaban, además de Benetússer, Alfafar y Sedaví. El mueble era la más importante pero no la única, el aceite, las destilerías o las fábricas de peines eran otras de las actividades a las que se dedicaban los benetuseros.

Benetússer fue creciendo al calor de esas industrias. Eso provocó un aumento brutal de la población que se duplicó en solo 10 años, en parte por la llegada de gentes de otros rincones de España como Andalucía, Castilla la Mancha o Extremadura. Durante los 80 y 90 muchos jóvenes abandonaban los estudios para trabajar el los talleres. Había trabajo, la locomotora económica seguía bien engrasada. En el Camí Nou se podían contar hasta 20 tiendas y exposiciones de venta de muebles. Los felices 90 terminaron y llegó la competencia de otros mercados que empezaron a fabricar más barato. Las empresas se marcharon, era un momento de incertidumbre. La gallina de los huevos de oro cada vez ponía menos. Había que reinventarse. Desgraciadamente no se trazaron soluciones alternativas a las industrias que movían la economía de Benetússer.

Hoy, la crisis ha terminado por apagar los últimos rescoldos de aquellos maravillosos años. Y los que eran exposiciones de muebles o están cerradas y abandonadas o se han convertido en tiendas de móviles o verdulerías. Hace unos años era una verdadera gozada pasear por “la carretera”, era una molestia la cantidad de coches que circulan, pero se veía actividad, alegría, prosperidad. Hoy, dar un paseo por “la carretera” significa correr el riesgo de caer en depresión. Más de 50 negocios han cerrado en los últimos años en esos escasos mil metros que supone en dominio benetusero de la cv-404. Más de la mitad de los propietarios de los locales los tienen en venta o con el cartel de se alquila y con mínimas esperanzas de poder cambiar su situación. Algunos de esos locales fueron míticos como la discoteca Digital o los cines Florida o Venezia. Y es que hubo una época en la que no era necesario salir del pueblo para encontrar locales de ocio o para celebrar una boda. El cine fue después un salón de bodas y Kataoria, mantenía un salón en Benetússer. Los dos cerrados.

Negocios cerrados en Benetússer

Negocios cerrados en Benetússer

La maldita crisis se llevó por delante el lugar en el que, el que escribe, probó por primera vez el rollito de primavera, el también mítico Fuhai. Pegado al restaurante, los hermanos Sanz vendían desde 1975 coches de la marca Reanult hasta que hace un año se vieron obligados a cerrar la persiana. Y como éstos, decenas de sueños rotos de personas que un día decidieron arriesgar su patrimonio para buscar un futuro, para poder ganarse la vida, para poder salir adelante. Unos sueños que en muchos casos se han convertido en pesadilla y ante los que no cabe más sentimiento que la tristeza y decepción. Es cierto que la crisis es dura pero Benetússer se desangra lentamente por “la carretera” y es necesario taponar la herida.

Negocios cerrados en Benetússer

Negocios cerrados en Benetússer

VN:F [1.9.17_1161]
Votos: 5.0/5 (2 votos emitidos)
La carretera de los sueños rotos, 5.0 out of 5 based on 2 ratings
, , ,

Una respuesta a “La carretera de los sueños rotos”

  1. Fernando Lara Santiago Dice:

    Taponar la herida del Camí Nou sería abordar un problema que no es local. El aspecto desolador del Camí Nou es una tragedia económica más que no es exclusiva de Benetússer. Son consecuencias de la crisis económica de un país que fue desindustrializado. Hoy es un país de servicios prescindibles. Más la crisis sistémica que ha provocado la financiarización de la economía, más la crisis que provoca la política económica de austeridad, que es la puntilla. Sería interesante estudiar la experiencia de Marinaleda y otros municipios que han desarrollado fórmulas de asociación cooperativista.

    VA:F [1.9.17_1161]
    Puntos: 0 (de 0 votos)
    Responder

Deja una contestación